Carácteres Reichianos

Estructuras de carácter” es la expresión que muchos psicoterapeutas corporales utilizan para describir determinados tipos físicos y psicológicos. Tras realizar amplias observaciones y estudios, Wilhelm Reich llegó a la conclusión de que podía encajar en cinco categorías principales a la mayoría de las personas a las que trataba (esquizoide, oral, masoquista, psicopática y rígida).

 

Comprobó que personas con experiencias infantiles y relaciones paterno filiares similares tenían cuerpos que también lo eran. Asimismo, observó que las personas con cuerpos similares tenían una dinámica psicológica básica semejante, y que dicha dinámica no solo dependía de los tipos de relaciones paterno filiares, sino también de la edad en que el niño tuviera una experiencia vital traumática que le impulsara a bloquear sus sentimientos y, por tanto, el flujo energético, iniciando así el desarrollo de un sistema de defensa que llega a hacerse habitual.

 

En el seno materno bloqueará o se defenderá contra una experiencia traumática de forma muy distinta a como lo hará con un trauma experimentado en la fase oral del crecimiento, o en el período de latencia. Esto es natural, ya que el individuo y su campo son muy distintos en las diferentes fases de la vida.

 

Estudiando la estructura de nuestro carácter en relación con nuestros cuerpos, podemos dar con la clave para la autocuración. La forma en que se manifiesta el odio a uno mismo y la no aceptación del Yo se define en las distintas estructuras de carácter. A medida que trabajamos para entender nuestra dinámica a nivel cotidiano, podemos aprender a aceptarnos a través de este proceso.


 

Cada estructura de carácter es el modelo de un sistema de transformación que ha salido mal. Primero bloqueamos la energía, que se atasca y pierde velocidad dentro de nuestros sistemas energéticos.

 

Este bloqueo se produce porque vivimos conforme a nuestras creencias negativas. Verdaderamente estamos fuera de la realidad muchísimo tiempo, pues vivimos y reaccionamos ante el universo como creemos que es, no como es en realidad. Pero esto no da resultado a la larga. Al hacerlo así creamos dolor en nuestras vidas.

 

 


Tarde o temprano escuchamos el mensaje que nos dice que estamos haciendo algo mal. Podemos cambiar nuestros sistemas y transformarnos la energía.

 

Al hacerlo, no solo despejamos nuestras creencias negativas personales, sino que influimos también en las que nos rodean de forma positiva.

 

Así transformamos la energía. Cuando empezamos a liberar nuestros bloques realizamos nuestra tarea personal.

 

Estructuras de carácter y sistemas de defensa son todas las formas en que habitualmente se separa a sí mismo. También son manifestaciones directas de aquello que no conoce de la vida y que ha venido a aprender.

 

Cualquier enfermedad que tenga puede estar directamente relacionada con su tarea vital. Está enfermo porque no sigue ese deseo más hondo. Por tanto, hay que preguntarse qué es lo que más anhelamos hacer con nuestras vidas, más que ninguna otra cosa del mundo. Debemos averiguar cómo nos entendemos a nosotros mismos. Despejemos esos bloques, hagamos lo que deseamos y nos sentiremos bien.


                                                                                                                                                                                              INICIO